El DNS funciona como una base de datos jerárquica, pero a nivel técnico, los datos se guardan en archivos de zona.
Estructura del archivo:
SOA (Start of Authority): Registro obligatorio que identifica al servidor maestro, el correo del administrador y los temporizadores (TTL, refresco, reintento).
TTL (Time To Live): Define cuánto tiempo debe permanecer la información en la caché de otros servidores.
Registros de recursos: Cada línea del archivo es una entrada que define un nombre, un tipo de registro y su valor (IP, nombre, etc.).
Gestión: En Linux (BIND9), estos archivos son de texto plano y se editan manualmente. En Windows, se gestionan mediante la consola DNS, aunque tras bambalinas, el servicio mantiene una estructura equivalente.