El DNS tradicional es estático; editar un registro requiere intervención manual. El DNS Dinámico permite que los clientes (o dispositivos de red) actualicen automáticamente sus propios registros DNS en el servidor cuando su dirección IP cambia.
Caso de uso real: Es fundamental para dispositivos que obtienen IP mediante DHCP (como equipos de escritorio) o para servidores en entornos donde la IP pública es variable (conexiones domésticas o pequeñas empresas).
Funcionamiento: Cuando un cliente recibe una IP nueva de un servidor DHCP, este notifica al servidor DNS: "Oye, mi nombre es 'PC-Administracion' y mi nueva IP es '192.168.1.55'". El servidor DNS actualiza su base de datos automáticamente.