Los pilares que justifican su existencia son:
Promover la compartición de archivos: Facilitar el acceso a grandes volúmenes de datos entre distintos sistemas.
Independencia: Permitir la transferencia independientemente de si el cliente es Windows y el servidor es Linux.
Control de Acceso: Gestionar quién puede subir, bajar, borrar o modificar archivos mediante políticas de usuarios.